viernes, 30 de enero de 2015

He perdido el norte

Aprovechando el parón invernal, que no me permite continuar con las pruebas de campo, he aprovechado para explorar las posibilidades de los sensores de navegación.
Es increíble. Por menos de 10 € existen en el mercado módulos que incorporan distintos tipos de sensores junto con la electrónica necesaria para su control y comunicación.

Me compro uno con 9 grados de libertad (acelerómetro, giróscopo y magnetómetro) que admite alimentación a 5 V y puede comunicarse por protocolo I2C al igual que mis sensores de ultrasonidos. Se trata de un MPU-9250

Una vez lo tengo acoplado a mi robot, lo primero que intento hacer es probar el magnetómetro que incorpora (un AK8975) para usarlo como brújula. La teoría es muy simple, con las medidas obtenidas en los ejes X e Y podemos calcular fácilmente el ángulo respecto al Norte magnético terrestre:

Pero la realidad es siempre más complicada. Las medidas que obtengo son muy extrañas y encima descubro que donde tengo mi 'laboratorio' hasta una brújula tradicional hace 'cosas raras'.

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